domingo, 1 de julio de 2007

La competencia y la permanencia en el mercado

La ventaja diferencial

A través de la proliferación de industrias que comercializaban un mismo producto, disputándose el mismo público, y por lo tanto, las ganancias que de sus compras devienen, las empresas comenzaron a utilizar la Publicidad para imponer una imagen de marca que los distinga, y capte la atención del público en disputa. Promociones, y asociaciones al status y formas de vida, fueron estrategias utilizadas para alcanzar tales metas.

Para reasaltar su condición de “diferente”, se puso énfasis en publicitar su eficiencia y todo aquello que remita a las ventajas que el producto ofrece, y a distinguir su imagen de producto y de marca, a través de sus componentes externos (el packaging, el envase, sus etiquetas, ingredientes, garantías de durabilidad y satisfacción, etc.)

Las campañas publicitarias

Otra consecuencia de la proliferación industrial, fue la necesidad sostener el éxito.

Debido a la abundancia de competencia, no sólo se trataba de fabricar un producto de manera eficiente, y colocarlo en el mercado con la debida aceptación del público, sino que además, era necesario determinar si también era un emprendimiento sostenible de manera rentable a través del tiempo.

Esto significa, que para asegurar las inversiones, debía establecerse una estrategia clara de ventas, que indicara los plazos en que las ganancias se darían, las metas a alcanzar en el mercado, su diversificación, crecimeiento y mantenimiento.

Así, antes de empezar a concebir el producto, ya se establece en su factibilidad, los objetivos que se pretenden alcanzar.

Según la estrategia de ventas, se dispondrán los recursos publicitarios correspondientes, para alcanzar las metas propuestas en el plan de negocios.

Se denomina campaña a la presencia de un producto o servicio a través de la Publicidad en uno o más medios de comunicación a la vez, utlizando distintas técnicas, con la finalidad de persuadir a un número mayor de personas (público real y/o potencial).

Existen distintos tipos de campañas, según los objetivos y los plazos que se pretendan: lanzar un producto, manternerlo vigente, introducir innovaciones en sus constitución o en la imagen de producto o de marca, etc.